Jueves 18 de junio de 2009, por José Sánchez Tortosa
El propio proceso educativo europeo ha desembocado en generaciones de alumnos anticapitalistas de salón, sostenidos por el capital...
La filosofía es arma de destrucción masiva. Dinamita los mitos de los que las masas se alimentan, que producen identidad, bajo cuyo peso muerto los individuos quedan diluidos. Es guerra contra el relativismo y el dogmatismo. Es defensa contra la confusión del lenguaje común, periodístico, político, contra la fuerza ciega de la masa, pues la masa no puede filosofar. El enemigo es la estupidez, que, como Dios, está en todas partes y en uno mismo. El yo es idiota. Escribo por destruir.

Texto de agradecimento, en el blog de apoyo al programa de Radio Nacional La Noche menos pensada, por la invitación para hablar del libro en una curiosa entrevista a las tantas de la madrugada:
El Catoblepas • número 86 • abril 2009 • página 12



